Se empieza a preparar la movida del año. Las puntadas finales antes de salir a escena están cada vez más cerca.
Ahora algunos artistas tiran la toalla un ratito antes de subirse al ring de sus ensueños devenidos espectáculo, otros eligen laburar siguiendo la diáspora estacional con la secreta (o más bien, archiconocida) idea de salvarse; o, sin otra opción a la vista, se dedican a formarse en algún curso intensivo como el calor; lo preparan o lo dictan; se anotan en el gimnasio; llenan papeles ingratos, males necesarios de esta cultura engrupida…
Los planes y los sueños, aunque muchos no alcancen a conocer la luz, sobrevuelan como nunca la ciudad, que seguirá como siempre su rumbo inmutable, continuará su tarea de generar y aplastar deseos, de estimular y reprimir.
¿Qué proyectos encarará el arte este año?
¿Qué propuestas propondrán reencontrarnos con nuestra humanidad, elevar el espíritu?
Hoy que se está terminando de gestar la movida del 2009… ¿qué se moverá realmente?
Algunos, osados, audaces, para nada ajenos al trajín citadino, nos juntaremos en un Encuentro de Arte para la Unidad Humana, deseando y apostando a ser más, a aprender unos de otros, a desparramar semillas silenciosas.
Desde aquí, brindamos porque la unidad humana sea parámetro del arte por venir, para, quién te dice, llegar a ser parámetro de la vida por venir.